Derecho a la alimentación: por una alimentación sostenible y de calidad
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Derecho a la alimentación: por una alimentación sostenible y de calidad
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La iniciativa ciudadana europea puesta en marcha en enero de 2026 por Good Food for all ya ha reunido más de 80 000 firmas
Fecha de publicación / Date de publication / Data de publicação
26.07.2026
Texto del artículo / Texte de l'article / Texto do artigo
¿Cuál es la situación actual en cuanto al acceso a una alimentación de calidad?
La cuestión del acceso a una alimentación sostenible y de calidad para todas las personas es uno de los retos clave en el que se centra el proyecto ATLAS. En un contexto geopolítico cada vez más complejo, la precariedad alimentaria, agravada por las desigualdades sociales y económicas y por la inflación de los precios de los alimentos, está ganando terreno. Esto es especialmente cierto desde la crisis sanitaria de la COVID-19. Así lo demuestran las alarmantes cifras de Eurostat: en 2024, el 8,5 % de la población europea no podía permitirse una comida que incluyera carne, pescado o una alternativa vegetariana cada dos días.
Las respuestas tradicionales contra la precariedad alimentaria son las ayudas alimentarias destinadas a los más desfavorecidos, es decir, la ayuda caritativa, como la de la Cruz Roja o los Restos du Cœur. Pero este enfoque impone a los beneficiarios una oferta estandarizada, sin posibilidad de elección ni de autonomía. Por ello, están surgiendo respuestas innovadoras, destinadas a satisfacer las necesidades de las personas en situación de mayor precariedad desde una lógica de solidaridad ciudadana y local, ampliando el acceso a productos frescos y de calidad. En Francia, los proyectos piloto en torno a la Seguridad Social de la Alimentación (SSA) son un buen ejemplo de ello.
Algunos cuentan con la participación de terceros lugares como impulsores y protagonistas de iniciativas locales, como es el caso de «Paradis Païen» en Aleu (Ariège), que gestiona una tienda de comestibles asociativa que distribuye exclusivamente productos locales, o de «La Renouée» en Gentioux (Creuse), que gestiona un mercado de productores locales. El acceso de las personas en situación de mayor precariedad a los productos es posible gracias a un sistema de caja de alimentos que ajusta el precio que pagan los habitantes, al tiempo que garantiza a los productores una remuneración acorde con su trabajo.
Sin embargo, estas iniciativas solo pueden dar sus frutos si cuentan con un mayor apoyo y un marco legal, dentro de una visión común. La lucha contra el desperdicio alimentario, la transición hacia una agricultura sostenible o la reducción de la pobreza son retos que trascienden el ámbito local. La respuesta debe estructurarse de forma colectiva y sistémica. Esto comienza por el reconocimiento del derecho a la alimentación a escala europea.
¿Por qué luchar por el derecho a la alimentación a escala europea?
Jean Ziegler, antiguo relator especial sobre el derecho a la alimentación de la ONU, define el derecho a la alimentación como «el derecho a tener acceso regular, permanente y libre, ya sea directamente o mediante compra con dinero, a una alimentación cuantitativa y cualitativamente adecuada y suficiente, acorde con las tradiciones culturales del pueblo al que pertenece el consumidor, que garantice una vida psíquica y física, individual y colectiva, libre de angustia, satisfactoria y digna». Un verdadero reconocimiento del derecho a la alimentación serviría para enmarcar y ampliar los esfuerzos que ya se están llevando a cabo en los territorios. Aunque este derecho está reconocido en los tratados internacionales ratificados por todos los miembros de la UE, no tiene, sin embargo, ninguna implicación tangible que garantice su correcta aplicación. Para que pueda ejercerse de manera sistémica, deben garantizarse el acceso a los recursos productivos, así como un salario o unos ingresos dignos.
Con el fin de representar las necesidades de la ciudadanía en las instancias europeas, Good Food 4 All lidera una iniciativa ciudadana para el reconocimiento del derecho a la alimentación y para «garantizar sistemas alimentarios saludables, justos y sostenibles» en la Unión Europea. Si esta iniciativa, que ya cuenta con más de 67 000 firmas, alcanza el millón, la Comisión Europea se verá obligada a tener en cuenta la voz de los ciudadanos y decidirá qué medidas adoptar.
¿Qué implicaría en la práctica el reconocimiento de este derecho?
Entre las medidas propuestas en esta iniciativa ciudadana europea se encuentra la creación de un Consejo de Alimentación de la UE, que daría prioridad a las personas más afectadas por la precariedad alimentaria. También se proponen directrices para apoyar las iniciativas nacionales ya puestas en marcha, como la SSA, mediante el establecimiento de indicadores comunes que midan los avances logrados. Otras medidas tienen como objetivo reducir la concentración de la propiedad de las tierras agrícolas y mejorar la gestión del agua. Para mejorar nuestra calidad de vida y luchar por la justicia social, económica y ecológica, ¡firma la iniciativa!
La cuestión del acceso a una alimentación sostenible y de calidad para todas las personas es uno de los retos clave en el que se centra el proyecto ATLAS. En un contexto geopolítico cada vez más complejo, la precariedad alimentaria, agravada por las desigualdades sociales y económicas y por la inflación de los precios de los alimentos, está ganando terreno. Esto es especialmente cierto desde la crisis sanitaria de la COVID-19. Así lo demuestran las alarmantes cifras de Eurostat: en 2024, el 8,5 % de la población europea no podía permitirse una comida que incluyera carne, pescado o una alternativa vegetariana cada dos días.
Las respuestas tradicionales contra la precariedad alimentaria son las ayudas alimentarias destinadas a los más desfavorecidos, es decir, la ayuda caritativa, como la de la Cruz Roja o los Restos du Cœur. Pero este enfoque impone a los beneficiarios una oferta estandarizada, sin posibilidad de elección ni de autonomía. Por ello, están surgiendo respuestas innovadoras, destinadas a satisfacer las necesidades de las personas en situación de mayor precariedad desde una lógica de solidaridad ciudadana y local, ampliando el acceso a productos frescos y de calidad. En Francia, los proyectos piloto en torno a la Seguridad Social de la Alimentación (SSA) son un buen ejemplo de ello.
Algunos cuentan con la participación de terceros lugares como impulsores y protagonistas de iniciativas locales, como es el caso de «Paradis Païen» en Aleu (Ariège), que gestiona una tienda de comestibles asociativa que distribuye exclusivamente productos locales, o de «La Renouée» en Gentioux (Creuse), que gestiona un mercado de productores locales. El acceso de las personas en situación de mayor precariedad a los productos es posible gracias a un sistema de caja de alimentos que ajusta el precio que pagan los habitantes, al tiempo que garantiza a los productores una remuneración acorde con su trabajo.
Sin embargo, estas iniciativas solo pueden dar sus frutos si cuentan con un mayor apoyo y un marco legal, dentro de una visión común. La lucha contra el desperdicio alimentario, la transición hacia una agricultura sostenible o la reducción de la pobreza son retos que trascienden el ámbito local. La respuesta debe estructurarse de forma colectiva y sistémica. Esto comienza por el reconocimiento del derecho a la alimentación a escala europea.
¿Por qué luchar por el derecho a la alimentación a escala europea?
Jean Ziegler, antiguo relator especial sobre el derecho a la alimentación de la ONU, define el derecho a la alimentación como «el derecho a tener acceso regular, permanente y libre, ya sea directamente o mediante compra con dinero, a una alimentación cuantitativa y cualitativamente adecuada y suficiente, acorde con las tradiciones culturales del pueblo al que pertenece el consumidor, que garantice una vida psíquica y física, individual y colectiva, libre de angustia, satisfactoria y digna». Un verdadero reconocimiento del derecho a la alimentación serviría para enmarcar y ampliar los esfuerzos que ya se están llevando a cabo en los territorios. Aunque este derecho está reconocido en los tratados internacionales ratificados por todos los miembros de la UE, no tiene, sin embargo, ninguna implicación tangible que garantice su correcta aplicación. Para que pueda ejercerse de manera sistémica, deben garantizarse el acceso a los recursos productivos, así como un salario o unos ingresos dignos.
Con el fin de representar las necesidades de la ciudadanía en las instancias europeas, Good Food 4 All lidera una iniciativa ciudadana para el reconocimiento del derecho a la alimentación y para «garantizar sistemas alimentarios saludables, justos y sostenibles» en la Unión Europea. Si esta iniciativa, que ya cuenta con más de 67 000 firmas, alcanza el millón, la Comisión Europea se verá obligada a tener en cuenta la voz de los ciudadanos y decidirá qué medidas adoptar.
¿Qué implicaría en la práctica el reconocimiento de este derecho?
Entre las medidas propuestas en esta iniciativa ciudadana europea se encuentra la creación de un Consejo de Alimentación de la UE, que daría prioridad a las personas más afectadas por la precariedad alimentaria. También se proponen directrices para apoyar las iniciativas nacionales ya puestas en marcha, como la SSA, mediante el establecimiento de indicadores comunes que midan los avances logrados. Otras medidas tienen como objetivo reducir la concentración de la propiedad de las tierras agrícolas y mejorar la gestión del agua. Para mejorar nuestra calidad de vida y luchar por la justicia social, económica y ecológica, ¡firma la iniciativa!
Autor.a de la imagen / Auteur.rice de l'image / Autor.a da imagem
Good Food For All
Características / Caractéristiques / Características
Idioma - Langue - Lingua
- Español
Grupo de tarea a la que se refere el artículo / Groupe de tâche auquel se réfère l'article / Grupo de tarefas ao qual o artigo se refere
Transversal
Temática / Thématique / Tema
Otra / Autre / Outra
Si otra temática, por favor especifique / Si autre thématique, préciser - Se outro tema, por favor especifique
Droit à l'alimentation